¿Nos incluimos?
La inclusión laboral se define como el proceso de incorporación
a la actividad laboral de las personas, donde por su condición o posición les
es difícil el acceso dejando atrás la discriminación, personas con alguna
discapacidad física o motora. Los adultos mayores, madres solteras e incluso
personas con diferente preferencia sexual.
Inclusión de género
La inclusión de género busca
facilitar la integración de la mujer en el mercado laboral, fundamentalmente de
dos maneras. En primer lugar, haciendo que acceda a puestos de trabajo donde
hay un número de mujeres reducido. Por otra parte, también la inclusividad en
lo referente a las retribuciones, con el objetivo de que, con el mismo trabajo,
se cobre lo mismo. Hay que señalar que, en los últimos años, a estas políticas
se les ha dado una relevancia especial.
Inclusión de personas con diversidad funcional

La inclusión de personas
con diversidad funcional y capacidades diversas es otro de los retos a
medio plazo. Muchas personas no pueden trabajar en profesiones para las que sí
que están cualificadas por problemas de accesibilidad u otras cuestiones. La
diversidad funcional engloba las cuestiones físicas, pero también las
intelectuales, de ahí que conviene realizar un enfoque holístico. En
consecuencia, no está de más que se tenga en cuenta este proyecto, que vincula
también a las empresas privadas.
Inclusión de minorías
La inclusión de minorías ya sea por cuestiones étnicas o de diversidad sexual, es otra de las políticas
clave. Hay que señalar, en este caso, es que existen numerosas posibilidades,
de manera que has de comprobar las distintas situaciones.
La inclusión por origen
social se refiere a que las personas capaces puedan llegar a donde lo
deseen independientemente de sus orígenes sociales. Este es el concepto de
inclusión más antiguo, pero no por eso deja de ser importante.
En México existe la Norma Mexicana NMX-R-025-SCFI-2025 en Igualdad Laboral y No Discriminación es una certificación voluntaria que reconoce a los centros de trabajo que cuentan con prácticas de igualdad laboral y no discriminación que favorecen el desarrollo integral de sus colaboradoras y colaboradores.
Pueden obtenerla organizaciones del sector público, privado y social, de cualquier tamaño y giro, que se encuentren ubicadas en la República Mexicana, en todo momento del año.
Para certificarse, los centros de trabajo deben ser auditados en el cumplimiento de los requisitos por un organismo de certificación acreditado por la Entidad Mexica de Acreditación A. C.






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